Exotic freshwater fishes in Mexico, summary and worst cases: a book project update
Authors: Contreras-Balderas, Salvador
Year: 2005 (xxxvii)
Abstract
Exotic freshwater fishes are a source of worry regarding their roles in damage to native species worldwide. Mexico is one of the better analyzed countries in this regard. Any species away from its original habitat is included in this study. Starting with the introduction of rainbow trout, Oncorhynchus mykiss , in 1884, and continuing through 2004, exotic species in Mexico have increased to 114, plus 8 hybrids. The main groups represented were introduced for food (42 species), sport-fishing (30), ornamental/aquarium trade (18), forage (8), biocontrol (6), bait (4), conser vation (3), and aquacultural purposes, and accidentals (17) , plus invasives (not related to the former actions) (62). By biogeogra phic origin, they are Nearc tic (57), Palearctic (9), Neotropical (34), Ethiopian (7), and Oriental (2). By country of origin, they are USA (27), shared USA/Mexico (22), Guatemala (3), shared Guatemal a/Mexico (3), and strictly Mexico (26). Important families represented are cyprinids (21), cichlids (16), poeciliids (15), and atheri nopsids (10), with 14 more families contributing to the total. Increments in exotic fishes strongly correlate to Mexican native species which are at risk. Misunderstanding of the niche concept, and application of the (mythical) “empty niche” hypothesis, results in many purposeful introductions to supplement food resources or for recreational purposes. There are some worst cases. For example, the (African in origin) spotted jewelfish, Hemichromis guttatus , is in four springs/pozas at Cuatro Ciénegas, and is harming stromatolites, native cichlids and gambusia, and is now invading adjacent creeks, and is nearly impossible to control. Elsewhere, “plecos” (suckermouth armored catfishes, Loricariidae) are invading drainages of the Río Balsas (4 species), Río Us umacinta (3), Río Grijalva (2), and Río Bravo (Rio Grande) (1). In the Río Balsas , they have impacted ca. 80% of the tilapia fisheries, damaging nets and habitats. During 1998, local fishermen lost an estimated US $3.6 million in income plus damages.
Resumen
Actualización sobre un proyecto de libro: Pe ces exóticos de agua dulce en México, resumen y los peores casos A nivel mundial los peces exóticos de agua dulce son causa de preocupa ción debido al daño que causan a las especies nativas. México es uno de los países con mayor información al respecto. Cualquiera de las especies fuera de su hábitat original está incluída en este estudio. Iniciando con la introducción de la trucha arcoiris, Oncorhynchus mykiss, en 1884, y hasta el 2004, las especies exóticas en México se han incrementado a 114, y 8 híbridos. Los principales grupos representados fueron introducidos como alimento (42 especies), pesca deportiva (30), de ornato para acuarios (18), forrajeo (8), biocontrol (6), carnada (4), conservación (3), propósitos de acuacultura, y accidentales (17), y invasores (sin rel ación a los anteriores) (62). Por origen biogeográfico, son neárticos (57), paleárticos (9), neotropicales (34), etíopes (7), y orientales (2). Por país de origen, Estados Unidos (27), compartidos entre Estados Unidos y México (22), Guatemala (3), compartidos entre Guatemala y México (3), y de México (26). Las familias representadas más importantes son ciprínidos (21), cíclidos (16), poecilíidos (15), y atherinópsidos (10), con 14 familias más que contribuyen al total. Los incrementos en peces exóticos están fuertemente correlacionados a especies nativas mexicanas que están en riesgo. El malentendido del concepto de nicho y la aplicación de la hipótesis del (mítico) “nicho vacío”, resulta en muchas introducciones con propósitos de suplir recursos alimentarios o con fines recreativos. Entre los peores casos tenemos por ejemplo al pez joya manchado, Hemichromis guttatus (originario de África), que se encuentra en cuatro manantiales/pozas en Cuatro Ci énegas, y está causando daños a estromatolitos, cíclidos nativos, y a gambusia y, además de lo anterior, invade ahora arroyos adyacentes y es casi imposible de controlar. En otros lugares, los “plecos” (bagres chupadores azadores, Loricariidae) están invadiendo secciones del Río Balsas (4 especies), Río Usumacinta (3), Río Grijalva (2), y Río Bravo (Rio Grande) (1). En el Río Balsas, han impactado cerca del 80% de las pesquerías de tilapias, afectando redes y hábitats. Durante el año 1998, los pescadores locales perdieron un estimado de $3.6 millones de dólares en ingresos.
