Native fish research and management in the upper/middle Rio Grande basin, New Mexico, during 2005 (Area Report)
Authors: Farrington, M.1, Davenport, S.2, Remshardt, J.2
Year: 2005 (xxxvii)
Abstract
Severe drought conditions since 2001, coupled with over-allocated human water demands, have left rivers in New Mexico dry or intermittent and have jeopardized already threatened and endangered fishes. Fortunately, a wet winter during 2004 and a wet, cool spring in 2005 gave a short reprieve from the drought and produced a substantial and prolonged spring run-off in most of New Mexico’s rivers. The high spring runoff replenished depleted reservoirs, flooded rivers and sustained inundated riparian floodplains.
The endangered Rio Grande silvery minnow (RGSM), Hybognathus amarus, responded favorably to the high spring flows of 2005. The increased discharge not only acted as a strong cue for spawning but also created longlasting inundated floodplains that provided nursery habitat for larvae. Spring and summer monitoring indicated that abundance of RGSM was markedly higher in 2005 than in the previous five years. However, survival of the 2005 cohort depends on maintaining a wetted river channel. Sections of the Rio Grande (Río Bravo) began drying during the late summer months, prompting salvage operations by agency personnel, as well as a change in the U. S. Fish and Wildlife Servi ce’s (USFWS) biological opinion drafted in 2003. Change included an increase in the take of RGSM from 775 to more than 10,000 individuals as well as decreasing the size classification of age-0 fish, thereby minimizing risk of exceeding the take. The Pecos River was one of the few rivers in New Mexico that did not benefit from the high spring run-off of 2005. Severely depleted upstream reservoirs absorbed much of that run-off. Truncation of run-off contributed to low reproductive success and recruitment of Pecos bluntnose shiner, Notropis simus pecosensis, during 2005. Long-term monitoring of this fish by USFWS and New Mexico Department of Game and Fish (NMDFG) continues, as do observations on populations of bigscale logperch, Percina macrolepida , and longnose gar, Lepisosteus osseus . Continued threats to the cyprinid are surface-flow intermittence, block releases from reservoirs for irrigation purposes, and inadequate low-base flow. In early 2004, NMDFG signed the range-wide conservation agreement for roundtail chub, Gila robusta, bluehead sucker, Catostomus discobolus, and flannelmouth sucker, C. latipinnis. As part of its commitment, NMDGF developed a draft recovery plan for roundtail chub and Gila chub, G. intermedia. The plan is aimed at recognizing and improving current populations and associated habitats of these two species. The debate about use of piscicides continues in New Mexico, yet their use was approved in the reclamation of 13 miles of the West Fork Gila River for Gila trout, Oncorhynchus gilae. Prohibited use of piscicides still curtails recovery of Rio Grande cutthroat trout, O. clarkii virginalis . However, use of antimycin may be permitted by the New Mexico State Game Commission for restoring this trout in the Costilla watershed. A system-wide ichthyofaunal survey is being conducted in the South Canadian River of northeastern New Mexico by American Southwest Ichthyological Research. The survey includes sampling of mainstem South Canadian River, as well as its major tributaries. This system is the least studied of the eight major river basins in New Mexico, and its ichthyofauna includes four taxa listed by NMDGF as threatened or endangered.
Resumen
Informe de Área: Investigació n y administración de peces nativos en la parte media y alta de la cuenca del Río Grande (Río Bravo), Nuevo México, durante 2005 Severas condiciones de sequía desde 2001, empareja das a demandas humanas por agua, han dejado a los ríos de Nuevo México secos o con flujos intermitentes y han puesto en riesgo a peces ya amenazados o en peligro. Afortunadamente, un invierno lluvioso durante 2004 y una primavera lluviosa en 2005 permitió un alivio de la sequía y produjo corrientes de primavera substanciales y prolongadas en la mayor parte de los ríos de Nuevo México. La corriente mayor de primavera llenó los reservorios, desbordó ríos y mantuvo inundadas las zonas riparias en las áreas de anegación. La especie en peligro de carpa chamizal, Hybognathus amarus, respondió favorablemente a los flujos mayores de la primavera 2005. La alta descarga no solo actuó como un fuerte estímulo para el desove sino también produjo áreas de anegación que duraron inundadas largo tiempo y proveyeron de hábitat para la crianza de larvas. El monitoreo de primavera y verano indicó que la abundancia de la carpa chamizal fue notoriamente más alta en 2005 que en los cinco años anteriores. Sin embargo, la sobrevivencia de la cohorte 2005 depende de mantener un canal de río humedecido. Secciones del Rio Grande (Río Bravo) comenzaron a secarse durante los últimos meses del verano, promoviendo operaciones de rescate por personal de la institución, así como un cambio en el borrador de la opinión emitida por el Servicio de Peces y Vi da Silvestre de los Estados Unidos (USFWS, por sus siglas en inglés) en 2003. Los cambios incluyeron un incremento en la toma del número de organismos de carpa chamizal, de 775 a más de 10,000, así como la disminución en la clasificación de talla de peces de edad-0, para minimizar el riesgo de excederse en la captura. El Río Pecos fue uno de los pocos ríos en Nuevo México que no se beneficiaron de las fuertes corrientes de primavera en 2005. Reservorios severamente disminuidos río arriba absorbieron mucho de esas corrientes. Eso contribuyó al bajo éxito reproductivo y bajo reclutamiento de carpita chata del Pecos, Notropis simus pecosensis, durante 2005. El monitoreo a largo plazo de este pez por parte de USFWS y el Departamento de Caza y Pesca de Nuevo México (NMDFG, por sus siglas en inglés ) continúa, así también se realizan observaciones en poblaciones de perca escamona, Percina macrolepida, y catán aguja, Lepisosteus osseus. Las continuas amenazas a P. macrolepida son la intermitencia del flujo superficial, los grandes flujos de agua liberados (en corto tiempo) de los reservorios para riego, y un flujo básico bajo inadecuado.
A principios de 2004, el NMDFG firmó un acuerdo para la conservación en toda la extensión del área de distribución de carpa cola redonda, Gila robusta, matalote cabeza azul, Catostomus discobolus, y matalote boca de franela, C. latipinnis. Como parte de su compromiso, NMDGF desarrolló un plan de recuperación para la carpa cola redonda y la carpa del Gila, G. intermedia. El plan está enfocado a reconocer y mejorar las poblaciones actuales y los habitats asociados de esas dos especies. El debate sobre el uso de piscicidas continua en Nuevo México, aún así su uso fue aprobado en una extensión de 13 millas del ramal oeste del Río Gila para la trucha del Gila, Oncorhynchus gilae. El uso prohibido de piscicidas aún limita la recuperación de la trucha degollada del Bravo, O. clarkii virginalis. Sin embargo, el uso de antimicina puede ser permitida por la Comisión Estatal de Caza de Nuevo México para restaurar esta trucha en la cuenca acuífera Costilla. Al presente se lleva a cabo un monitoreo ictiofaunístico de todo el sistema del Río Canadian del Sur en el noreste de Nuevo México por los consultores de la compañía “Investigación Ictiológica Americana del Suroeste”. Tal campaña incluye el muestreo del cauce principal del Río Canadian del Sur, así como sus principales tributarios. Este sistema es el menos estudiado de las ocho cuencas principales en Nuevo México, y su ictiofauna incluye cuatro taxa enlistadas como amenazadas o en peligro por el NMDGF.
