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Propagation as a component of native fish es recovery in the Bonneville and Virgin river basins

Authors: Andersen, Matthew E.

Year: 2004 (xxxvi)

Abstract

Habitat degradation, water development, and intro duced non-native fishes are the most commonly cited factors of decline of fish populations native to western North America. These factors have contributed to the decline of two Bonneville Basin species, least chub, Iotichthys phlegethontis , and June sucker, Chasmistes liorus. Overharvest has also contributed to the decline of the latter. Cooperative programs have been established to help conserve and recover both species. Among a suite of efforts, a common component of conservation actions undertaken by both programs has been human-mediated propagation. When wild population sizes of native fishes have dropped to extremely low levels, cooperative programs have often, though not always, concluded that rearing them in protected environments and then releasing them into the wild will help contribute to species recovery. Basing propagation on the best available science, including genetic analysis, is critical to success in these efforts. Initial results of these efforts in the Bonneville Basin are limited but encouraging. June sucker has been taken in to captivity or refuges for 20 years. Survival in the hatchery and in refuge environments has been variable, but seems to be improving. June sucker was first released back into Utah Lake in 1994 and periodically since then, most recently in spring 2004. While stocking survival rates need to be improved, some June sucker reared in various types of protected habitats and released into Utah Lake have been growing and even spawning along with wild fish in the Provo River. Least chub has been captured from native habitats and taken into captive care over the last two years. This species has proven relatively easy to transport and propagate, and population sizes in hatcheries are no w increasing to the point where releases into the wild and expe riments are possible. An experiment to evaluate least chub efficiency in taking mosquito larvae is being initiated using captive-produced fish. In the Virgin River basin, woundfin, Plagopterus argentissimus , has been taken into two hatcheries during the past 14 years where it has experienced variable survival. Woundfin apparently requires much more specialized care, including careful transport conditions and prophylactic treatments during the winter months, to survive and reproduce in captivity. Captive-bred woundfin have now been released into the Virgin River, both above the Washington Fields Diversion in Utah and below Mesquite in Neva da. Observers in the Bonneville Basin are watching the efforts to rear woundfin with great interest because of the potential applicability of techniques to the rearing of leatherside chub, Snyderichthys copei. While some successes have been acheived in rearing native desert fishes in captivity, it is unlikely that their recovery is attain able without continued efforts to protect habitat and control nonnative fish populations in the wild.

Resumen

La propagación como un componente de la recuperación de peces nativos en las cuencas de Bonneville y del Río Virgin La degradación de hábitat, desarrollo acuífero, y esp ecies introducidas de peces no-nativos son los factores que se citan más comunmente con respecto de la disminución de las poblacion es de peces nativas de Norteamérica. Estos factores han contribuído a la disminución de dos especies de la Cuenca Bonneville, la carpita mínima, Ioichthys phlegethonis, y el matalote junio, Chasmistes liorus. La cosecha en exceso también ha contribuido a la disminución del matalote junio. Se han establecido programas de cooperación para ayudar a conservar y recuperar a las dos especies. Entre varios esfuerzos, un componente común de las acciones de conservación tomado por ambos programas ha sido la propagación por intervención humana. Cuando las poblaciones silvestres de especies de peces nativos han decaído a niveles extremadamente bajos, los programas cooperativos usualmente han concluído, aunque no siempre, que cultivarlos en medios ambientes protegidos y liberarlos en el medio silvestre ayudará a la recuperación de la especie. El basar la propagación en la mejor ciencia disponible, incluyendo el análisis genético, es crítico para el éxito de estos esfuerzos. Los resultados iniciales de estos esfuerzos en la Cuenca Bonneville son li mitados, pero alentadores. Al matalote junio se le ha mantenido durante 20 años en cautiverio. La supervivencia en las granjas y ambientes de refugio ha sido variable pero parece estar mejorando. El matalote junio se liberó por primera vez en el Lago Utah a principios de 1994 y desde entonces se continua haciéndolo de manera periódica, la más reciente fue en la primavera de 2004. Es necesario mejorar la tasa de supervivencia, aún cuando algunos matalote junio criados en diferentes ambientes protegidos y después liberados al Lago Utah han crecido e incluso regresado a desovar junto con individuos silvestres en el Río Provo. Durante los dos últimos años se ha capturado y llevado carpita mínima

de ambientes naturales para su cuidado en cautiverio . Esta especie ha resultado ser relativamente fácil de transportar y propagar, y las poblaciones en cautiverio han crecido hasta el punto en que es posible experimentar y liberarlas al ambiente natural. Se está iniciando un experimento para evaluar la efectividad de la carpita mínima criada en cautiverio para capturar larvas de mosquito. En la cuenca del Río Virgin se ha colocado carpita afilada, Plagopterus argentissumus , en dos criaderos a través de los últimos 14 años, obteniendo una tasa variable de supervivencia. La carpita afilada parece necesitar cuidados más especializados, incluyendo condiciones cuidadosas de transporte y tratamientos profilác ticos durante los meses invernales, para sobrevivir y reproducirse en cautiverio. Se ha liberado carpita afilada criada en cautiverio en el Río Virgin tanto río arriba de Washington Fields en Utah y río abajo de Mesquite en Nevada. Los observadores en la Cuenca Bonneville supervisan con gran interés los esfuerzos para criar carpita afilada debido a la potencial aplicación de las técnicas empleadas para criar en cautiverio a la carpa costado de cuero, Snyderichthys copei. Aún cuando se han observado algunos éxitos en la crianza de peces desérticos nativos en cautiverio, es poco probable que la recuperación de estos peces se logre si n aplicar esfuerzos continuos para proteger el hábitat y controlar las poblaciones silvestres de peces no-nativos. Badame, Paul V. 1; Hudson, J. Michael 1; Jackson, Julie A. 1; Speas, David W.*2 (1-Utah Division of Wildlife Resources-Moab Field Station, 1165 S. Hwy. 191-Suite 4, Mo ab, UT 84532; 2-Utah Division of Wildlif e Resources, 1594 W. North Temple Ste. 2110, PO Box 146301, Salt Lake City, UT 84114-6301) Population trends and distribut ion of flannelmouth sucker and bluehead sucker in the lower Green River, Utah, 2001-2003 ABSTRACT We obtained baseline abundance, size structure, distribution and movement information on flannelmouth sucker, Catostomus latipinnis , and bluehead sucker, C. discobolus , during 2001 through 2003 in the lower Green River, Utah. We electrofished shoreline habitats between Green River State Park (River Mile [RM] 120) and the confluence of the Colorado River (RM 0). Flanne lmouth sucker represented 17-34% of the total catch. Flannelmouth sucker was found throughout the lower Green River, but was most abundant in the upper section (RM 120-90) of the study reach. Catch-per-unit effort and capture probabilities of flannelmouth sucker varied similarly among years, and survival rates were relatively high, suggesting that population size was stable over the study period. Few bluehead sucker were recaptured over the study period, precluding calculation of population parameters. Bluehead sucker distribution was similar to that of flannelmouth sucker in that most were captured in the upper 30 miles of the reach. Bluehe ad sucker represented 3-5% of the total catch in the lower Green River. To increase precision of future population assessments, we recommend increasing tagging effort in areas of high sucker abundance, including expansion of the upper limit of the study reach to RM 128. In accordance with the range-wide, multi-agency c onservation agreement for flannelmouth and bluehead suckers and roundtail chub, Gila robusta, we plan to continue monitoring these fishes in the Green River basin in coming years. RESUMEN Tendencia y distribución de las poblaciones de matalote boca de franela y matalote cabeza azul en la parte baja del Río Green, Utah, 2001-2003 Se obtuvieron estimados básicos de abundancia, estructura de talla, e información de distribución y movimiento del matalote boca de franela, Catostomus latipinnis, y matalote cabeza azul, C. discobolus, del 2001 al 2003 en la parte baja del Río Green, Utah. Lo s ejemplares se capturaron por métodos de electropesca en el hábitat de la orilla entre el Parque Estatal del Rí o Green (milla 102 a lo largo del río) y la confluencia del Río Colorado (milla 0). El matalote boca de franela representó de un 17 a un 34% de la captura total. Se encontró matalote boca de franela a lo largo de la parte baja del Río Green, pero fue más abundante en la porción alta (millas 120-90) del área considerada en el estudio. La captura por unidad de esfuerzo y la probabilidad de captura del matalote boca de franela variaron de manera similar a través de los años, y la tasa de supervivencia fue relativamente alta, sugiriendo que el tamaño de la población se mantuvo estable a lo largo del periodo de estudio. Se recapturó poco matalote cabeza azul a lo largo del periodo de estudio, por lo que se excluyeron las estimaciones de los parámetros de po blación. La distribución del matalote cabeza azul fue similar a la del matalote boca de franela, dado que la mayoría se capturó en las 30 millas superiores del área de estudio. El matalote cabeza azul representó del 3 al 5% de la captura total en la parte baja del Río Green. Para incrementar la precisión de las futura s evaluaciones de población, se reco mienda incrementar el esfuerzo de

marcado en áreas de alta abundancia de los dos matalotes, incluyendo la expansión del límite superior del área de estudio hasta la milla 128. Segú n el acuerdo de conservación entre múltiples instituciones dirigido al matalote boca de franela, el matalote cabeza azul, y la carpa cola redonda, Gila robusta, en todas sus áreas de distribución, se planea continuar en los años siguientes con el monitoreo de estos peces en la cuenca del Río Green. Bart, Henry L. Jr. *1; Suttkus, Royal D. 1; Lyons, John 2; Mercado-Silva, Norman3 (1-Tulane University Museum of Natural History, Belle Chasse, LA 70037; 2-Univer sity of Wisconsin Zoological Museum and Wiscons in Department of Natural; 3-Center for Limnology, University of Wisconsin, 680 N Park St., Madison WI 53706) Status of Mexican ictiobines: a tribute to Meek and Miller ABSTRACT Our studies of Mexican ictiobines (Catostomidae: Ictiobinae) were inspired by Bob Miller, who encouraged us to obtain much needed study material from the large rivers of Mexico. We report on the progress of this work to date, and share insights on the taxonomic status of extant ictiobines in Mexico, in view of the conclusions of Seth Meek and Bob Miller. Preliminary morphological and genetic evidence suggest that Mexico is inhabited by at least six species of ictiobines. The Carpiodes form in the upper Río Bravo/Rio Grande system, which Meek described as C. microstomus, is morphologically distinct from C. carpio. Based on genetic evidence, this species’ affinity is with C. cyprinus, not C. carpio. We are uncertain about the status of the Carpiodes form in the lower Río Bravo and Gulf Slope rivers in northern Mexico, which Meek described as C. elongatus, but was later synonymized with C. carpio. We are also uncertain about the status of the Carpiodes form in the Río Yaqui system, which has been re ferred to in the literature as a transplanted population of C. carpio. Meek described C. labiosus as the most distinctive ictiobine in Mexico. Our evidence supports conclusions of Miller and others that the species is a member of genus Ictiobus. However, it is morphologically and genetically distinct from other living Ictiobus. Its preference for upland habitats in the Río Pánuco system is also unique among members of genus Ictiobus. We agree with Miller that two species of Ictiobus (I. bubalus and I. niger) inhabit large Gulf coastal rivers from the Río Bravo to the Río Pánuco. We have yet to study the isolated I. niger form in the Río Nazas. Our reassessment of morphological variation of Ictiobus inhabiting large rivers of the southern Gulf of Mexico (Río Papaloapan to Río Usumacinta) is consistent with Meek’s conclusion that I. meridionalis Günther is a valid species. RESUMEN Estado de los ictióbinos mexicanos: un tributo a Meek y Miller Nuestro estudio de los ictióbinos mexicanos (Catostomidae: Ictiobininae) fué iniciado por Bob Miller, quién alentó a obtener de los grandes ríos de Méxi co el tan necesitado material de estudio. En esta presentación, se informa sobre los avances hasta la fech a de éste trabajo, y se comparten algunas opiniones acerca del estado taxonómico de los ictióbinos en México, con base en las conclusiones de Seth Meek y Robert (Bob) Miller. La evidencia morfológica y genética preliminar sugiere que al menos seis especies de ictióbinos habitan en México. La forma de Carpiodes de la parte alta del sistema Río Bravo/Río Grande, la cuál describió Meek como C. microstomus, es distinta morfológicamente de C. carpio. Basándose en la evidencia genética, la afinidad de ésta especie es con C. cyprinus, no con C. carpio. El estado de la forma de Carpiodes en la parte baja del Río Bravo y los ríos de la Cuesta del Golfo, la cuál describió Meek como C. elongatus, pero que luego se sinonimizó con C. carpio, no es seguro. Tampoco es seguro el estado de la forma de Carpiodes en el sistema del Río Yaqui, a la cual se refiere la literatura como una población transplantada de C. carpio. Meek describió a C. labiosus como el ictióbino más distintivo de México. Nuestra evidencia apoya a las conclusiones de Miller y otros en que la especie es un miembro del género Ictiobus, no obstante que es morfológica y genéticamente distinta de los otros miembros existentes de este género. Su preferencia por los hábitats de río arriba en el sistema del Río Pánuco también es diferente de las otras especies de Ictiobus. Se concuerda con Miller en que dos especies de Ictiobus (I. bubalus e I. niger) habitan los amplios ríos costeros del Golfo de México, desde el Río Bravo hasta el Río Pánuco. Falta estudiar la forma aislada de I. niger en el Río Nazas. La reevaluación de la variación morfológica de Ictiobus en los grandes ríos del sur del Golfo de México (Río Papaloapan al Río Usumacinta) concuerda con la conclusión de Meek de que I. meridionalis es una especie válida.