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W. L. Minckley and the razorback sucker of the lower Colorado River

Authors: Marsh, Paul C., Pacey, Carol A., Kesner, Brian R.

Year: 2003 (xxxv)

Abstract

Even before coming west in 1963, W. L. Minckley (WL) had developed a strong affection for and interest in the big fishes of the Colo rado River, especially razorback sucker, Xyrauchen texanus. This is apparent among the species accounts in his 1973 book “Fishes of Arizona,” which reflect the depth of

his early insights. Intensive study at Lake Mohave began in 1974, and major results appeared in his 1983 status paper (along with a prediction of extirpation), and a subsequent paper in 1989 dealt generally with the species in the lower river. The Lake Mohave population was the largest anywhere, numbering perhaps more than 100,000, but chronic recruitment failure presumably doomed the stock. Decline was evident by the early 1990s, and fewer than 2,500 wild adults now remain. As population collapse loomed, a group of biologists, later to formalize as the Lake Mohave Native Fish Work Group (including WL), convened and determined to conserve the stock without resorting to hatchery-based propagation. Lakeside and other conferences led to a series of trial-and-error experiments in backwaters, development of larval capture and handling protocols, perfection of rearing and grow-out methods, continuing population status monitoring, and a pro-active repatriation program that places naturally produced fish back into the lake. Mark-recapture methods estimate survivorship of wild and repatriate populations, and data analysis results are applied to develop management strategies and recommendations. Since 1991, more than 60,000 fish have been repatriated and overall survival through 2001 was approximately 5%. Predation on stocked fish was identified as a primary mortality factor, and survival has increased significantly as minimum release size has been increased. The program goal of establishing a population of 50,000 repatriated fish is still some years in the future, but there is no biological impediment to its attainment. Biologists and managers can then focus their efforts on establishing self-sustaining populations. Not surprisingly, WL had some ideas about that, too, as offered in his 2003 paper in BioScience.

Resumen

W. L. Minckley y el matalote jorobado de la parte baja del Río Colorado W. L. Minckley (WL) había desarrollado ya un fuerte afecto e interés por los peces grandes del Río Colorado, en particular por el matalote jorobado, Xyrauchen texanus, aún antes de llegar al oeste en 1963. Esto es aparente entre las especies registrada s en su libro “Los peces de Arizona”, publicado en 1973, que revelan la profundidad de su percepción inicial. El estudio intensivo en el Lago Mohave comenzó en 1974, y los resultados más relevantes se publicaron en un artículo sobre el estatus de la especie (con predicción de extirp ación) en 1983, y en 1989 se public ó un artículo sobre la especie en general en la parte baja del río. La población del Lago Mohave era la más abundante de cualquier otro sitio, los conteos registraban tal vez más de 100,000 individuos. Sin embargo, se asumió que la falla crónica de reclutamiento presumiblemente afectó al stock. La baja en la población se hizo evidente al principio de los 1990s, y se considera que en la actualidad existen menos de 2,500 organismos adultos. En tanto que el colapso de la población se acercaba, un grupo de biólogos, que más tarde se formalizó como Grupo de Trabajo para Peces Nativos del Lago Mohave (incluyend o a WL), convinieron y determinaron conservar el stock, sin recurrir a la técnica de propagación con base en cultivos. Diversas reuniones, entre ellas las efectuadas al lado del lago, condujeron a una serie de experimentos de prueba y error en aguas mansas del lago, al desarrollo de técnicas de captura y manipuleo de larvas, al perfeccionamiento de las técnicas de cultivo y crecimiento, a un monitoreo continuo del estatus de la población, y a la creación de un programa activo de repatriación en el que los peces naturalmente producidos en el lago son repatriados al mismo. Los resultados de los análisis de los datos del método de marcado-recaptura, el cual estima la sobrevivencia de poblaciones silvestres y repatriadas, se utilizan para desarrollar estrategias de manejo y proponer recomendaciones. Se han repatriado más de 60,000 matalotes jorobados desde 1991, y la sobrevivencia en general hasta 2001 fue del 5% aproximadamente. Se identificó a la depredación como el factor de mortalidad primario en peces sembrados; la sobrevivencia se ha incrementado significativamente con el incremento en la liberación de tallas mínimas. Aún faltan algunos años para lograr la meta del programa de tener una población de 50,000 matalotes jorobados repatriados, pero no existe ningún impedimento biológico para su consecución. Por lo que los biólogos y administ radores pueden encauzar sus esfuerzos en el establecimiento de poblaciones auto-sostenibles. No es sorprendente que WL hubiera tenido algunas ideas a este respecto, como lo expresa en 2003 en su artículo publicado en la revista BioScience.