A reasonable approach to protecting the Virgin River’s native fishes
Authors: Alder, L
Year: 1999 (xxxi)
Abstract
Three of the Virgin River’s native fishes–the Virgin chub, Gila seminuda , Virgin spinedace, Lepidomeda mollispinis, and woundfin, Plagopterus argentissimus –have experienced major population declines since they were first seriously studied beginning in the late 1960s. The Virgin River has been diverted at increasing rates since settlement first occurred on its banks in 1857. Native fish populations appear to have been negatively affected by the construction of a major diversion (Quail Creek) in 1984. The invasive red shiner, which apparently disturbs native fish populations through habitat competition and larval predation, has also been implicated in the native fish declines. The human population of Washington County, Utah, which contains roughly half of the Virgin River, is doubling in size every 10 years. The Washington County Water Conservancy District (WCWCD) predicts that the county’s population will grow from 87,000 in 1999 to between 380,000 and 552,000 residents by 2040. The Virgin River is the main water source for Washington County’s sprawling communities whose residents use an average of 360 gallons per capita per day (gcpd), 2.4 times more than the average 150 gcpd used by Tucson, Arizona, residents. An analysis of Washington County’s current water supply indicates that up to 160,000 residents could be supported by the 64,000 acre-feet currently developed for domestic uses in the county at the current 360 gcpd rate (among the highest in the U.S.). If average water use were to drop to 150 gcpd, 350,000 residents could be supported without additional water development. It is important to note that the species have declined under the current water development regime, so they are at risk even with currently developed water supplies. However, WCWCD officials are actively pursuing a series of additional water development projects that are likely to further threaten the survival of the Virgin River’s native fishes. These proposals include collecting numerous small tributaries into pipelines, piping the Santa Clara River (a major tributary) and reducing the Virgin River’s winter flows. Most of these projects are designed to provide sufficient water to fill a soon-to-beconstructed reservoir (Sand Hollow) which will yield an additional 15,000 acre-feet of water for domestic use. In addition to these local projects, the State of Utah and WCWCD are seriously considering constructing a 120-mile long pipeline from Lake Powell that would deliver 80,000 to 100,000 acre feet of Colorado River water to Sand Hollow reservoir. Some experts believe that this pipeline could provide the “life line” to the Virgin River’s native fish populations, but its necessity has not been demonstrated. To face the challenging situation, the U.S. Fish and Wildlife Service (FWS) joined forces in 1995 with the WCWCD, the State of Utah, the Bureau of Land Management (BLM) and the National Park Service to cooperatively manage the Utah section of the Virgin River based on the concepts of mitigation banking and adaptive watershed management. This effort, the Virgin River Management and Recovery Program (Program), is committed to the dual goals of providing sufficient amounts of water for human communities while recovering native fish populations. The Lake Powell pipeline proposal has initially received favorable consideration from Program participants–including the BLM and FWS–as an opportunity to balance the water needs of native fishes and humans. As a conservation organization committed to protecting the integrity of the aquatic and riparian ecosystems of the Virgin River, the Grand Canyon Trust believes that the situation calls for the following: 1) no consideration of additional water development projects (including interbasin transfers) until serious water conservation targets are met; 2) a much more serious long-term commitment to meeting Washington County’s water development needs through increased water use efficiency; 3) more balanced funding equations within the Recovery Program that places streamside land conservation and instream flow protection on equal footing with water development; 4) establishment of a scientifically-sound seasonal hydrological flow regime, not scientifically untested and arbitrarily chosen minimum flows, to support the processes which produce self-sustaining native fish populations; and 5) a serious dialogue among Washington County’s residents regarding future growth scenarios and the ultimate vision for what local communities wish to become, as well as the Lake Powell Pipeline proposal and its likely consequences. While these issues essentially fall into the realm of politics rather than science, they are particularly germane to the “…preserve the biological integrity of desert aquatic ecosystems and their associated life forms…” portion of the mission of the Desert Fishes Council.
Resumen
Un enfoque razonable para la protección de peces nativos del Río Virgin Tres de los peces nativos del Río Virgin – la carpita del Virgin, Gila seminuda , el charalito del Virgin, Lepidomeda mollispinis , y la carpita afilada, Plagopterus argentissimus – han sufrido descensos importantes desde que se comenzaron a estudiar en serio al final de los 1960s. El Río Virgin ha sido desviado constantemente desde el inicio de los asentamientos en sus bancos en 1857. Las pobaciones de peces nativos parecen haber sido afectadas negativamente por la construcción de una desviación grande (Arroyo Quail) en 1984. Se considera que los peces nativos han sido impactados también por la invasora carpa roja [ Cyprinella lutrensis], que al parecer perturba a los peces nativos por competencia de hábitat y depredación larval. La población humana del condado Washington en Utah, que contiene casi la mitad del Río Virgin, se duplica cada 10 años. El Distrito de Conservación de Agua del Condado de Washington (WCWCD) predice que la población del condado crecerá de 87,000 en 1999 a 380,000-552,000 habitantes en 2040. El Río Virgin es la principal fuente de agua de las comunidades del condado de Washington, cuyos residentes usan en promedio 360 galones de agua per capita por día (gcpd), 2.4 veces más que el promedio de 150 gcpd en Tucsón, Arizona. Un estudio del condado indica un límite de 160,000 habitantes que pueden ser abastecidos con los 64,000 acres-pie actualmente desarrollados para uso doméstico, con la tasa actual de 360 gcpd, entre las más altas en los EU. Si el uso promedio disminuyera a 150 gcdp se pudiera abastecer a 350,000 habitantes sin necesidad de desarrollo adicional. Es importante notar que las especies han descendido bajo el régimen actual, así que están en riesgo aún con la demanda actual de agua. No obstante, autoridades del WCWCD están promoviendo el desarrollo de más proyectos de uso de agua los cuales se esperaría amenazarán aún más a los peces nativos del Río Virgin. Las propuestas incluyen entubar varios tributarios pequeños, así como el Río Santa Clara (tributario importante) y reducir el flujo de invierno del Río Virgin. La mayoría de estos proyectos pretenden suministrar agua suficiente para llenar un reservorio (Sand Hollow) que será construida en breve, la cual rendirá otros 15,000 acres-pie de agua para uso doméstico. Además de estos proyectos locales, el Estado de Utah y el WCWCD consideran seriamente la construcción de una línea entubada de 120 millas de largo desde el Lago Powell, para acarrear 80,000 a 100,000 acres-pie de agua del Río Colorado al reservorio Sand Hollow. Algunos expertos consideran que esta pudiera ser la “línea de vida” para los peces nativos del Río Virgin, aunque no se ha demostrado que sea necesaria. Para afrontar esta situación, desde 1995 el Servicio de Peces y Vida Silvestre de los EU (USFWS) junto con el WCWCD, el Estado de Utah, el Buró de Manejo de Tierras (BLM) y el Servicio Nacional de Parques (NPS) de los EU unieron esfuerzos para administrar en conjunto la sección de Utah del Río Virgin, con base en conceptos de mitigación y manejo adaptativo de cuencas. Este esfuerzo, el Programa de Manejo y Recuperación del Río Virgin (Programa) tiene el doble objetivo de suministrar suficiente agua a las comunidades humanas y recuperar a los peces nativos. La propuesta de la línea entubada del Lago Powell ha recibido bastante atención inicial de los participantes del Programa, incluyendo el BLM y el FWS, como una oportunidad para lograr un balance de las necesidades de agua de peces nativos y humanos. Como organización comprometida con la protección de la integridad de los ecosistemas acuáticos y riparios del Río Virgin, el Fondo Grand Canyon [Grand Canyon Trust] propone lo siguiente: 1) descartar nuevos proyectos de uso de agua (incluso transferencias entre cuencas) en tanto no se cumplan las metas de conservación; 2) un compromiso de largo plazo mucho más serio para satisfacer la demanda de agua del condado Washington mediante el uso cada vez más eficiente del agua; 3) arreglos financieros más justos dentro del Programa que consideren la conservación de tierra adyacente al río y protección al flujo, en el mismo nivel que los desarrollos para uso de agua; 4) instrumentación de un régimen de flujo estacional con base científica, no un flujo mínimo elegido en forma arbitraria, en apoyo al proceso que produce poblaciones de peces nativas auto-sustentables; y 5) un diálogo serio entre los residentes del condado Washington sobre escenarios de crecimiento futuro y una visión de qué tipo de comunidad se quiere lograr, lo mismo que la propuesta de la línea entubada del Lago Powell y sus posibles consecuencias. Aunque estos aspectos son de índole política y no científica, son de particular importancia para “…preservar la integridad biológica de los ecosistemas acuáticos desérticos y sus formas de vida asociadas…”, parte de la misión del Consejo de los Peces del Desierto (DFC).
