Plecos threatens mexican biodiversity and economy
Authors: Rutilio Renteria-Faz, Arcadio Valdés-González
Year: 2011 (xliii)
Abstract
In commercial inland fisheries, Mexico places 4th in the American continent, this being one of the most important commercial activities in the country. Mexico is home to nearly two-thirds as many freshwater fishes as those that swim the waters of the United States and Canada combined. The invasive pleco (Loricarids spp.) has widely expanded to resevoirs and local rivers of Michoacan, Tamaulipas, Nuevo Leon, and Tabasco and it has been reported in south and middle Texas. The pleco is one of the most dangerous introduced species to the biodiversity known to date; it should not be taken lightly that the stability of cichlids in the central- south, middle and north-eastern zones of mexican commercial fisheries has already decreased almost by half, impacting the biodiversity and economy of the country. According to the Mexican fishing annuary of CONAPESCA the production of ‘mojarra’ and tilapia decreased by almost 35 percent from the years 2005 to 2009. Interviews with the groups of fishermen in the ‘Falcon’ dam say that almost half of their total catch is armadillo catfish. Fishermen are calling for help in Michoacan, Tabasco and Tamaulipas, and there is no one to answer their quest for a solution to this invader. ‘Mojarras’ are disappearing, been replaced by the ‘armored catfish’ or ‘Devil fish’. Its common name describes a creature as coming from hell to destroy their nets and hurt their hands. Fish Department official staff have only offered partial solutions for the seriousness of the destruction at Infiernillo Dam, and made bylaws and fishing regulations limiting the amount of daily catch to five specimens of tilapia per fisherman, and all the armored catfish they want, in one attempt to recover the commercial catch. They also prepared a Recipe Book with over ‘fifty ways to cook the Devil Fish’ recommending to make some positive use of the menace, instead of doing something to control the advance of the destruction by this invasive species. Talking to the society about this big problem is the first step in this battle to avoid future expansion of the pleco’s invasive territory. México se posiciona en el 4to lugar del continente Americano en la pesca continental comercial, siendo esta una de las actividades comerciales más importantes para la nación. México es hogar de cerca de dos tercios de peces de agua dulce como los que nadan en las aguas de los Estados Unidos y Canadá juntos. El pez invasor Pleco (Loricáridos) está totalmente expandido en Michoacán, Tabasco, Chiapas, Nuevo León, Tamaulipas y ha sido reportado en el centro y sur de Texas. Siendo ésta es una de las especies introducidas más peligrosas conocidas hasta la fecha, no debería de tomarse a la ligera el hecho de que la estabilidad de los cíclidos en las zonas comerciales del centro-sur, centro, y noroeste de México ya ha disminuido a la mitad, impactando y alterando la biodiversidad y economía de la nación. De acuerdo al anuario de pesca mexicana de CONAPESCA la producción de ‘mojarras’ y tilapias se ha disminuido en un 35% en el período 2005-2009. Los pescadores de la presa ‘Falcon’ argumentan que la mitad del total de su pesca diaria es el ‘bagre armado’. Los pescadores solicitan ayuda para solucionar la problemática con este invasor en Michoacán, Tabasco y Tamaulipas pero no han recibido respuesta alguna. Las ‘mojarras’ están desapareciendo para ser reemplazadas por el pez diablo o bagre armado. Sus nombres comunes describen a esta creatura como proveniente del infierno para destruir los nidos de las especies y lastimar las manos de los pescadores. Los funcionarios del departamento de pesca han ofrecido evaluaciones parciales de la gravedad de la destrucción en la presa de Infiernillo, y han regulado leyes limitando la pesca de solo 5 especímenes de tilapias por pescador, y todo el pez diablo que puedan capturar en un intento por recuperar el potencial de pesca; crearon y distribuyen el libro ‘50 maneras de cocinar el pez diablo’ recomendando dar un uso positivo a este invasor, en vez de hacer algo para controlar a esta especie invasora. Hablar a la sociedad sobre esta problemática es el primer gran paso para evitar la expansión del territorio invadido por el pleco.
Resumen
México se posiciona en el 4to lugar del continente Americano en la pesca continental comercial, siendo esta una de las actividades comerciales más importantes para la nación. México es hogar de cerca de dos tercios de peces de agua dulce como los que nadan en las aguas de los Estados Unidos y Canadá juntos. El pez invasor Pleco (Loricáridos) está totalmente expandido en Michoacán, Tabasco, Chiapas, Nuevo León, Tamaulipas y ha sido reportado en el centro y sur de Texas. Siendo ésta es una de las especies introducidas más peligrosas conocidas hasta la fecha, no debería de tomarse a la ligera el hecho de que la estabilidad de los cíclidos en las zonas comerciales del centro-sur, centro, y noroeste de México ya ha disminuido a la mitad, impactando y alterando la biodiversidad y economía de la nación. De acuerdo al anuario de pesca mexicana de CONAPESCA la producción de “mojarras” y tilapias se ha disminuido en un 35% en el período 2005-2009. Los pescadores de la presa “Falcon” argumentan que la mitad del total de su pesca diaria es el “bagre armado”. Los pescadores solicitan ayuda para solucionar la problemática con este invasor en Michoacán, Tabasco y Tamaulipas pero no han recibido respuesta alguna. Las “mojarras” están desapareciendo para ser reemplazadas por el pez diablo o bagre armado. Sus nombres comunes describen a esta creatura como proveniente del infierno para destruir los nidos de las especies y lastimar las manos de los pescadores. Los funcionarios del departamento de pesca han ofrecido evaluaciones parciales de la gravedad de la destrucción en la presa de Infiernillo, y han regulado leyes limitando la pesca de solo 5 especímenes de tilapias por pescador, y todo el pez diablo que puedan capturar en un intento por recuperar el potencial de pesca; crearon y distribuyen el libro “50 maneras de cocinar el pez diablo” recomendando dar un uso positivo a este invasor, en vez de hacer algo para controlar a esta especie invasora. Hablar a la sociedad sobre esta problemática es el primer gran paso para evitar la expansión del territorio invadido por el pleco.
